Conflitos com indígenas em Porto dos Reis

Cabeza de Vaca teria mandado um funcionário aos povoados dos curianicoas para pegar mantimentos. Diante de uma recusa, tinham carta branca para guerrear contra eles. O governador não teria tido nenhuma pena desses indígenas, que eram pacíficos; os guaranis (aliados dos espanhóis) destruíram 9 povoados dessa etnia, sem ao menos enfrentarem resistência.
Segundo Cabeza de Vaca não houve mais do que 2 ou 3 mortes, em apenas 3 povoados. Os povoados destruídos teriam sido despovoados pelos próprios indígenas curianicoas – e as casas foram queimadas por hábito local de fazê-lo quando partissem para um novo local. Álvar Núñez mandou Gonzalo de Mendoza para esses locais com a aprovação dos oficiais reais, a fim de conseguir mantimentos – padres haviam dito que certamente conseguiriam e que eram indígenas amigáveis. No entanto, ao chegar, não só ficaram sem os mantimentos, como foram recebidos a mãos armadas. No confronto morreram esses índios curianicoas e em seguida houve a fuga, apesar dos pedidos de Cabeza de Vaca para que os ânimos fossem acalmados. O ex-governador, em sua defesa, afirmou que os índios foram estimulados, aos poucos, a voltarem às suas casas. Não foi possível, no entanto, devolver-lhes os bens saqueados (que eram de pouco valor), porque estavam em poder dos guaranis.

Documentos

Pergunta:
16. Que envió un capitán contra ciertos pueblos llamados Curianicoas y le mandó que si no le diesen de comer les hiciese guerra a fuego y a sangre el cual lo hizo así y viendo que se hacía grande castigo le envió a decir al gobernador y le tornó a mandar que los destruyese y así lo hizo y el capitán y los indios amigos que se llaman guaraníes destruyeron nueve pueblos y mataron mas de cuatro….. /roto/ y mas y que estos Curianicoas no se defendían, mas antes andaban es../roto/cados y los traían de los montes los guaraníes y los mataban.

Defesa – Cabeza de Vaca
16. Al diez y seis capítulos, dijo que lo niega y que lo que pasa es que este confesante envió al capitán Gonzalo de Mendoza con una instrucción que ya tiene vista los señores del Consejo de las Indias a los pueblos contenidos en el capítulo y fue con parecer de los oficiales de su Majestad y de los capitanes y clérigos los cuales le decían que aun del altar se podían tomar los mantenimientos teniendo hambre y extrema necesidad, y que llegado el capitán Gonzalo de Mendoza a los pueblos escribió a este declarante como los de los pueblos le habían resistido la entrada con mano armada y no les había querido dar mantenimientos, que era lo principal a que iba y que en la resistencia había muerto a dos o tres indios y que este declarante le tornó a decir que no hiciese daño ninguno a los pueblos y los amparase y defendiese de los cristianos y guaraníes y lo mandó así publicar entre los cristianos e indios y después supo este confesante de los pueblos después de la muerte de los tres indios por miedo de los guaraníes se había ausentado y metido la tierra adentro y que de los mismos para irse quemaron sus casas como los indios lo tienen por costumbre. Preguntado si hizo diligencia para que los indios que así se habían ausentado se volviesen y si hizo asimismo diligencia que se le restituyese lo que les había sido tomado. Dijo que él le envió a decir y mandar que se volviesen a sus casas que no les haría mal ni daño y así se volvían pocos a pocos y que en lo demás de mandarles volver sus haciendas. Dijo que no se había podido hacer tal diligencia porque la presa que se había hecho estaba en poder de guaraníes y en todo ello era miseria y de poco valor, y que no sabe que tantos pueblos serían los que así se despoblaron mas de que cree que eran dos o tres pueblos pequeños de a quince y casas donde los cristianos habían llegado.